
Plugs y anal
Base acampanada, progresión de tamaños, lubricante: lo imprescindible para iniciarse en el uso de los plugs con total seguridad.
La regla que prevalece sobre todas las demás
Un juguete destinado al uso anal debe tener una base acampanada o un anillo de sujeción más ancho que el cuerpo del objeto. Sin ello, nada impide que el objeto se desplace hacia arriba, y esta es la principal causa de visitas a urgencias en este ámbito. No cabe ninguna excepción razonable en este punto, sea cual sea el deseo del momento.
Ir por etapas
Muchas marcas ofrecen juegos de tres tamaños; ese es el mejor punto de partida. Se empieza por el más pequeño, se toma el tiempo necesario y solo se pasa al siguiente tamaño cuando el anterior resulte cómodo —no en la misma noche. La zona anal no se autolubrica: hace falta lubricante, más de lo que se cree, y hay que volver a aplicarlo durante el acto.
Materiales y cuidado
La silicona flexible es ideal para los principiantes. El vidrio y el metal son más firmes, muy lisos y se prestan a juegos de temperatura. Los modelos vibradores o con mando a distancia solo requieren comprobar que sean herméticos antes de sumergirlos en agua. Límpialos con agua caliente y jabón después de cada uso, sécalos completamente y nunca los compartas entre dos personas sin preservativo o sin desinfectarlos previamente.






















