
SHUNGA TOYS
Shunga - soyo masajeador íntimo rosa
Shunga - soyo intimate massager pink
79,90 €
IVA incluido, envío aparte — gratuito a partir de 49 €.
En stock, enviado en 24 h
Paquete neutro, sin mención de la tienda en el remitente.
Enviado en 24 h laborables, entrega en 2 a 4 días.
14 días para cambiar de opinión, salvo productos abiertos.
Descripción
¡Para la mujer que lo quiere todo! SOYO™, con su diseño cuidadosamente estudiado y sus potentes vibraciones, le abrirá las puertas al placer multisensorial. ¡Bienvenidos al mundo de los orgasmos múltiples!
- Impermeable
- Recargable USB
- Silicona suave
- Seguro para el cuerpo
- Silencioso
Puntos fuertes
- Diseño ergonómico que se ajusta al cuerpo.
- Hecho de silicona hipoalergénica
- 10 funciones de vibración con señales de luz.
- 100% resistente al agua IPX7
- Indicador de carga
- Punta flexible
- Potente motor de alto rendimiento con 5 niveles de intensidad
- Tranquilo y discreto
Características
- Color
- Rosa / Negro / Fucsia / Violeta
- Código de barras
- 697309904025
- Referencia
- dreamlove-D-237790
Consejos y cuidado
Su distintivo ajuste de intensidad entre su parte inferior y superior te brindará un control perfecto de tu disfrute al apuntar simultáneamente al clítoris, los labios, el perineo y el punto G.
USB recargable
Función de bloqueo de transporte
Estimulador íntimo
Cable de carga USB adaptador de CA no incluido
Bolsa de satén
Guía del usuario
Shunga es líder mundial en cosmetica Erotica, sus ingredientes naturales fusionado con principios activos logran un gran resultado. Entrar en el mundo erótico de Shunga es viajar al pasado. Traducido literalmente, Shunga significa ‘imagen de primavera’, una manera delicada de decir ‘relaciones sexuales’ entre personas. Esta palabra se usaba para designar las pinturas eróticas japonesas del siglo XVI, XVII y XVIII, un tipo llamado ukiyo-e, que no eran otra cosa que obras sobre madera o pergamino con escenas sensuales y episodios de amor carnal, siempre elaborados con mucho cuidado y buen gusto. El arte Shunga, aunque oculto durante siglos, marcó el principio de la industria pornográfica para la clase media nipona y sirvió durante generaciones como enseñanza para los hijos y las hijas de muchas familias.






